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BUDA

**En este libro, Deepak Chopra narra la vida de una figura sin igual: Buda. Este gran personaje inició su historia como Siddharta.

El príncipe Siddharta (siglo VI a.C.) es el heredero de un gran reino que su padre gobierna con mano de hierro. El monarca desea que su hijo le suceda en el trono; sin embargo, el destino le depara a Siddharta un futuro muy distinto. A pesar de que su vida transcurre felizmente en palacio, rodeado de lujos y riquezas, decide abandonar el hogar siendo aún muy joven, decidido a explorar un mundo que le resulta por completo ajeno. Así, el príncipe adopta el nombre de Gautama y recorre los caminos como los ascetas y eremitas. En su nueva y humilde condición, dedica todos sus esfuerzos a ayudar a los pobres, enfermos y menesterosos. Gautama se consagra al rezo y a la meditación, aunque pronto descubre que estos procesos no le proporcionan la paz espiritual que ansía. Apesadumbrado y angustiado ante su propia pobreza mística, decide apartarse del mundo y meditar. Cierto día, al despertar, presiente que se ha convertido ya en Buda, el Iluminado, y percibe que su cuerpo y su mente se han liberado por fin de las pasiones terrenales: ha alcanzado el nirvana. A partir de entonces, Buda dedicará su vida a difundir sus doctrinas y funda una orden monástica cuyo fin es enseñar el budismo. Con la maestría y la habilidad que caracterizan sus escritos, Chopra narra la apasionante vida del príncipe Siddharta, tratando de acercar al lector occidental la apasionante vida y el profundo pensamiento de Buda, un personaje que ha marcado el destino de millones de seres humanos en todo el mundo. En palabras de Chopra: «Escribí este libro como si se tratara de un peregrinaje iniciático; la ficción ocupa buena parte de su envoltura externa, pero es absolutamente cierto desde el punto de visto psicológico.

A lo largo de las tres fases de su vida –Siddharta el príncipe, Gautama el asceta y Buda el compasivo– accedió a la iluminación y ascendió al universo de los inmortales. El milagro es que lo consiguió escuchando a su corazón, tan humano como el nuestro, y también tan vulnerable».